
Claves para entender el final de una primera cita
La despedida en una primera cita
Hay ciertas claves en el comportamiento corporal de la persona que nos permiten apreciar si ha disfrutado de la cita con nosotros o si, por el contrario, no podía esperar a llegar a su casa y enterrar nuestro número telefónico seis metros bajo tierra. Por ejemplo, si nos mira a los ojos mientras hablamos es una buena señal, no así si evita nuestra mirada. Una sonrisa natural y espontánea es señal de agrado. Una carcajada o una sonrisa que parece forzada pueden indicar que la otra persona se siente incómoda.
¿Cómo y cuándo se despide? Si desde hace varias calles juguetea con las laves que lleva en el bolsillo, esto indica que quiere despedirse pronto y sin remilgos. Si, por el contrario, permanece varios minutos en la puerta de su casa sin decidirse a entrar, es que quiere prolongar este momento lo antes posible. Por supuesto, un beso en la boca al final de la cita es una clara señal de atracción e interés –pero no necesariamente implica que esté buscando involucrarse en una relación a largo plazo-.
Frases para el final de una primera cita
Existe toda una jerga de las citas que nos muestra claramente el grado de interés de la persona por seguir viéndonos. Básicamente, toda frase vaga e inconcisa que no implique un compromiso demuestra desinterés: “Esto fue divertido, deberíamos repetirlo alguna vez”, “Te llamo uno de estos días”, “Cuídate mucho” o “Nos vemos por ahí” son clásicas maneras de despedirse de una cita con quien no se tiene intenciones de salir una segunda vez.
Si, por el contrario, se despide profesando intenciones concretas de volver a salir (o manifestando deseos de que vuelvas a invitarla) lo más probable es que no sea por compromiso sino por interés genuino: “¿Quieres que vayamos a ver esa película que tanto te han recomendado?” o “Te llamo mañana por la noche”.