por Mariana / 6 de November de 2009

Como disimular un romance de oficina Nada más irresistible que un amor prohibido, y para ello el ambiente de trabajo es ideal. Al pasar juntos tantas horas al día, todos los días, es inevitable que entre compañeros de trabajo surja eventualmente algún tipo de atracción. Claro que no todos se dejan llevar por sus impulsos. Pero una vez que te has involucrado con esa compañera o ese compañero tan sexy, debes tener cuidado para que la relación no ponga en peligro tu trabajo –especialmente si se trata de una relación clandestina, si alguno de ustedes es casado, por ejemplo-. ¿Cómo puedes seguir adelante con la aventura sin estar en boca de todo el personal de la empresa? Toma nota de estas recomendaciones.

Amor de oficina, sí; amor en la oficina, no

La atracción surgió sin que ninguno de los dos supiera cómo, entre las reuniones, los cafés junto a la máquina expendedora y las largas horas viéndose las caras de uno a otro escritorio. Pero eso no quiere decir que el lugar de trabajo deba ser también el lugar donde manifestar su amor. Es preferible limitar el contacto dentro del recinto de trabajo, no permanecer mucho tiempo solos ni salir siempre a almorzar juntos, al menos hasta que el vínculo –que para esta altura se supone más sólido que una simple aventurilla- haya sido blanqueado con los jefes de ambos y con sus compañeros.
El sexo en la oficina es una fantasía tentadora para más de uno… pero no se arriesguen a hacerla realidad. Lo más probable es que nada ocurra, pero en el caso de que alguien los descubra es posible que ambos terminen en la calle. Y una perspectiva semejante apaga el deseo de cualquiera, ¿verdad?

Los riesgos de involucrarte con un compañero de trabajo

No está de más que, antes de dejarte llevar por el deseo, sopeses las desventajas de ligar con un colega. Piensa que la oficina no es un bar (donde lo más probable es que nunca vuelvas a ver a ese atractivo desconocido) sino que allí tendrán que verse las caras todos los días, incluso si el romance no funciona. ¿Podrás seguir manteniendo el profesionalismo si el día de mañana te toca trabajar junto a tu ex?
Las desventajas son aún mayores si la relación se da entre dos empleados de distinta jerarquía. A aquel que tenga mayor poder de decisión le costará mantener su autoridad, y a la vez será inevitable que lo acusen de favoritismo. Así que piénsalo dos veces antes de liarte con alguien de la oficina.

 


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