por Mariana / 14 de October de 2009

Para ellos: cómo seducir a tu amiga

Para ellos: cómo seducir a tu amiga

Hace tiempo que conoces a esa chica, desde un primer momento pareció quedar claro que entre ustedes sólo sería posible una bella amistad. Sin embargo, mueres por seducirla. A la vez, temes ahuyentarla si intentas algunas de tus maniobras habituales de seducción…
¿Es posible enamorar a tu mejor amiga y lograr que te mire como hombre? ¿Qué hacer ante su eventual rechazo? A no desesperar, a continuación proponemos algunos consejos.

Me quiere como amigo, ¿qué puedo hacer?

A diferencia de nosotros, que podemos tener amigas mujeres y sin embargo reconocer que son guapísimas y muy atractivas (y no dejar pasar la oportunidad que se nos presente de acostarnos con ellas, llegado el caso), lo cierto es que las chicas suelen manejarse por categorías más cerradas: o eres un chico “para salir” o eres un chico “para ser amigos”. Y lo más probable es que ella ya te haya catalogado en la segunda categoría. ¿Es posible cambiar? No siempre.
Sin embargo, no pierdes nada con intentarlo. Si tu amiga te rechaza, siempre puedes apelar a su lado sensible, recordarle lo mucho que la quieres, decirle que no pretendes arruinar la amistad y convencerla para que se olvide de todo. Además, y aquí están las buenas noticias, nadie te garantiza que ella dirá que no…

Trucos para seducir a tu amiga

Lo primero que debes hacer es demostrarle que puedes ser su amigo, pero que no por ello dejas de ser un hombre. La próxima vez que la veas, dile un cumplido. No debe ser algo demasiado grosero, pero tampoco muy inocente: ni “¡Eso es mucha carne para este vegetariano!” ni “qué bonito tienes el cabello”. Algo como “qué bien te sienta esa falda” o un simple “eres muy bella” (las mujeres quedan sorprendidas ante esta clase de cumplidos sencillos y espontáneos) le harán saber que no estás sólo siendo amable.
Si tu amiga está pasando por una etapa de mucha vulnerabilidad, estás de parabienes: abre tu oído –y tus brazos- y déjala que se relaje y te cuente sus penas. Demuéstrale que sabes escuchar y aprovecha para acariciar sutilmente su espalda y su cabello. Esto le recordará cuánto le gustan las caricias masculinas y aunque sea le hará fantasear unos segundos con que podrías ser tú su príncipe azul…
Finalmente, no seas demasiado directo con tus planteos, pues la asustarás. Si algo tiene que pasar entre los dos, es preferible dejarse llevar por un impulso y darle un beso a hacerle una larga declaración de amor, que le dará tiempo para meditar sobre el asunto.

 


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