
Cuando de seducir a un tímido se trata
Tradicionalmente, se esperaba que fueran los hombres quienes siempre tomaran la iniciativa a la hora de ligar. Los tiempos han cambiado: hace casi una década que transitamos el siglo XXI y ya nadie se escandaliza cuando la que sale a ligar es una chica. Sin embargo, si éste es tu caso, una de las dificultades con las que puedes toparte es tratar de ligar con un tímido, que se resista a comprender tus indirectas o que se sienta incómodo frente a tus avances. ¿Qué tienes que hacer con él?
Antes de ligar: asegúrate de su interés
Intentar seducir a un hombre que no demuestra suficiente interés en nosotras puede ser algo muy frustrante. Y, como el tímido se caracteriza por no enviar señales claras, puedes sufrir un traspié. Por eso, es preferible tantear el terreno hablando con algún amigo en común que pueda informarte acerca de si realmente tienes alguna posibilidad o si, por el contrario, sólo pasarás un mal momento intentando ligar con el chico en cuestión. Si por una tercera persona te enteras que tienes luz verde, pues entonces sí habrá llegado el momento de avanzar.
Con un tímido, la sutileza ante todo
Con un hombre reservado te conviene actuar igual que frente a alguien chapado a la antigua: no seas demasiado obvia en tus intentos de llamar su atención. Mirarlo a los ojos y sonreír, está bien. Hablarle a los gritos o contornearte al ritmo de la música en movimientos frenéticos, seguramente resulten movidas contraproducentes. Es preferible adoptar un bajo perfil para que el tímido no se sienta apabullado. Debes recordar que muchas veces, la timidez frente a alguien del sexo opuesto puede ocultar altos niveles de inseguridad. Hazle entender que tú también te sientes expuesta y algo incómoda en un lugar con muchas personas, y proponle ir a tomar algo a un sitio más tranquilo. Allí tendrás la oportunidad de hablar con él y ver si realmente te interesa.
Modera tus impulsos frente al tímido
Tal vez sientas que la mejor manera de comportarse frente a un tímido sea llenando los incómodos silencios con tu voz. Error. Déjalo hablar, sin siquiera apabullarlo a preguntas. Demuestra interés en aquellas cosas que te cuente y recompensa sus intentos de ser simpático con una bella sonrisa (nunca con una carcajada estrepitosa). Finalmente, no fuerces al tímido a llevar las cosas más lejos en una primera cita, por más que sea tu deseo. Ve despacio. Es la mejor manera de no espantarlo.