
Cuando estar soltero es una ventaja
Siendo soltero es más fácil planificar vacaciones con tus amigos
Ser soltero implica que dedicas la mayor parte de tu tiempo libre a tus amistades. Por supuesto que aún cuando estás en pareja, tus amigos deben seguir siendo una parte fundamental de tu vida. Sin embargo, es difícil explicarle a tu pareja que prefieres tomar vacaciones separadas e irte de fiesta con tus amigos. Cuando estás soltero, este problema no existe. Tienes toda la libertad del mundo para irte con quien quieras, cuando quieras y donde quieras. Sin rendirle cuentas a nadie.
El soltero evita muchos compromisos molestos
Cuando estás en pareja, no solamente compartes con el otro los momentos buenos: también tienes una obligación tácita de acompañarle a aburridas cenas familiares, fiestas de la oficina o reuniones con sus amigos, que no necesariamente te caen bien. Después de todo, tú esperarías que él o ella hiciera lo mismo por ti, ¿verdad? Pero estando soltero te ahorras todos estos compromisos engorrosos.
Puedes vivir en el presente estando soltero
Estar involucrado en una relación seria (o incluso, en una que apunta a convertirse en ello) implica estar dispuesto a construir un futuro de a dos. El problema es que no siempre tenemos deseos o necesidades de planificar tanto hacia delante. Si estás atravesando por un saludable período de soltería, cuentas con más libertad para reflexionar acerca de tu futuro sin presiones, disfrutando del presente y sin necesariamente cuestionarte acerca de qué deseas en tu vida para el próximo año, el próximo mes o siquiera el próximo fin de semana.
El soltero siempre está abierto a conocer personas nuevas
Cuando estás involucrado con una persona, se espera de ti que cumplas con ciertas normas. Salvo que estés en una pareja abierta según un acuerdo mutuo, no puedes estar coqueteando o flirteando con cualquiera que se te cruce. En cambio, al estar soltero, puedes conocer distintas personas, una de las cuales puede terminar enamorándote. Después de todo, tal vez eso sea lo más emocionante de la soltería: saber que en cualquier momento podemos abandonarla.