Esto puede deberse a malentendidos propios del lenguaje de las citas. Y es que hay entre las personas cierto código secreto (que, en realidad, poco tiene de secreto sino que está tácitamente acordado) a la hora de salir. De descifrar estos signos de forma adecuada depende el éxito de muchas citas.
Por fortuna, aquí te proporcionamos algunas claves para que la próxima vez comprendas un poco mejor qué te están queriendo decir en realidad.
Frases clave en una cita
Presta especial atención al momento de la despedida. Una frase como “¿Quieres subir a tomar un café?” es una clara indicación de que tienes luz verde para avanzar. En cambio, quejas de cansancio o comentarios de todo el trabajo que tiene para mañana, es señal para ir cortando la conversación.
A la vez, la conversación telefónica que sigue a la cita puede indicarnos qué falló: si se niega a atendernos, es que hemos dicho algo muy equivocado. Si esquiva la cita con distintas excusas, es que no le gustamos. Por el contrario, si dice que no puede un día pero propone otra fecha alternativa, se muere por salir con nosotros pero no quiere transmitir desesperación.
Cosas que no quieres escuchar en una cita
Una de las situaciones más incómodas que pueden darse después de una cita es la de rechazar a la otra persona. Para evitar ser directos con frases como “mira, esto no funciona, no me gustas, no pierdas el tiempo y no me llames más”, suelen utilizarse todo tipo de frases en código que la otra persona no siempre descifra bien.
“Lo pasé bien, nos vemos otro día” (con sus variantes “te llamo”, “arreglemos para volver a vernos”, “cuídate mucho” o “hasta cualquier otro día”): Todo cierre de cita que implique vaguedad, en realidad demuestra que la otra persona no tiene el más mínimo interés en volver a vernos. En cambio, un cierre como “Hablemos el jueves (para ver cómo te fue en el examen)”, manifiesta deseos sinceros de seguir en contacto.
“Mira, el problema es que no hay química”: Podría traducirse como “eres genial como amigo, pero no me atraes”. Puede ocurrir después de una intensa relación virtual que dos personas se encuentren y, quien por fotos te había parecido sensual, te parezca ahora menos sexy que una morsa en monopatín. Pero, ¿cómo decírselo sin herirle? Suele apelarse a ese tipo de frases esquivas.