Haber si me buscais un ligue.

Ingredientes para una noche bien caliente
Los alimentos afrodisíacos
La noche comienza con una apetitosa cena en base a los mejores ingredientes… para el amor. Sabrás que existen algunos alimentos que se caracterizan por favorecer el acto sexual, ya sea simplemente por su forma (el caso de las ostras, los plátanos o los higos) o bien porque aportan vitaminas y minerales que el cuerpo puede invertir en una noche de pasión. Es el caso del ajo, el aceite de oliva, el tomate o la canela. Las bebidas alcohólicas también son fuertes estimulantes, pero conviene no abusar de ellas porque puede ser contraproducente. Una copa de champagne o de vino puede subir los grados justos para mejorar la intimidad.
Lo más importante también es la apariencia de una buena comida, ya que la sensualidad puede pasar por la iluminación del lugar, la presentación de los alimentos o simplemente el hecho de servírselos a tu pareja en la boca utilizando tus propias manos.
Sexo: estimula los cinco sentidos
No solamente el gusto cuenta. Para una noche de pasión, nada mejor que disfrutar con los cinco sentidos de todo lo que nos rodea. La vista puede acariciarse con luz romántica –además del cuerpo de nuestra pareja, por supuesto-. La música ayuda a entrar en clima, según los gustos de la pareja puede ser un baile sensual, como la danza o el tango, o los sonidos melancólicos de un saxofón. En cuanto al tacto y al olfato, un masaje previo con aceites aromáticos es ideal para relajarse y disfrutar plenamente de cada sensación.
La sensualidad de la lencería erótica
Dicen que la lencería erótica estimula más a los hombres que a las mujeres. Pero lo cierto es que a ellas también las excita el saberse sensuales y deseadas por su pareja. Para los más osados, la lencería puede ser temática: una enfermera, una mujer salvaje o una colegiala son los diseños básicos. Hay parejas que también disfrutan disfrazándose y representando diferentes roles.
No importa cuándo ni dónde. A la hora del sexo, lo más importante es respetar nuestros deseos y los de la pareja, y simplemente dejarse llevar.