
La conversación telefónica perfecta
Cómo encarar la conversación por teléfono
Evita hacerte el misterioso o la intrigante cuando la otra persona levante el tubo del otro lado: nada de “adivina quién soy”. Preséntate de manera cordial si no quieres que, en lugar de seducirlo, lo asustes. Sé amable y pregunta primero si la persona estaba ocupada o si tiene unos minutos para conversar contigo. Si te dice que no es un buen momento, pide disculpas y pregunta cuándo puedes volver a llamarle (y, por supuesto, respeta el horario que te diga).
Si te dice que tiene tiempo, buena señal: está interesándose en ti. Puedes comenzar por preguntarle cómo está, qué estaba haciendo o cómo ha sido su día hasta entonces. Dile que estás muy feliz por conocer el timbre de su voz, pero nada mucho más meloso, pues sonará cursi o falso.
Si te hace alguna pregunta, cuéntale algo sobre ti, pero sin apabullarle con demasiada información toda junta. Simplemente, procura despertar su interés de manera que acepte salir contigo. Tal vez no alcance con una conversación sino que necesites dos o tres, pero de todas maneras, hazle saber que te gustaría mucho salir con él o con ella.
Trucos para seducir con tu conversación
Un buen consejo es sonar casual, que no parezca que tienes memorizado un guión. Claro que, tal vez, de verdad hayas aprendido de memoria exactamente lo que quieres decir, por miedo a echar todo a perder. Procura estar haciendo alguna otra actividad mientras hablar por teléfono, cosas sencillas como limarte las uñas, cepillar a tu gato o hacer garabatos en un papel: aunque la otra persona no pueda verte, te escuchará más distendido.
Finalmente, no te extiendas demasiado: si has sido tú quien llamó, lo mejor es también ser tú quien, de forma cordial, termine la conversación. Con ello, dejarás a tu interlocutor con ganas de más.