
Más planes atípicos para una primera cita
Citas con todo el cuerpo
No estamos hablando de tener sexo en la primera cita –aunque, si ambos están de acuerdo con hacerlo, no está mal que la cita termine así-. Nos referimos a esas actividades donde se pone en juego el físico. Compartir una tarde jugando tenis, por ejemplo, puede hacerlos sentirse físicamente muy conectados y además proporcionarles el alivio de no tener que buscar conversación todo el tiempo. De la misma manera, una cita muy romántica es ir a patinar sobre hielo: quien haya visto películas tales como Serendipity o la más antigua Castillos de hielo no tendrá ninguna duda al respecto. Una cita particularmente divertida, e ideal para hacer cuando una pareja de amigos presenta a otros dos, es ir a jugar Paintball. ¡Terminarán todos manchados de pintura pero riendo como locos!
Lo bueno de este tipo de citas es que, aún cuando no haya química con la otra persona, de cualquier manera ambos pasarán un buen momento.
Citas para conversadores
Si, en cambio, lo que ambos más están esperando de la cita es poder hablar largo y tendido, si lo que quieres es poder escucharle para conocer mejor a la persona con quien estás comenzando a salir, lo mejor es escoger un tipo de cita más tranquilo que les permita sentirse a gusto. Nada de refugiarse en el ruido de una disco. Un bar tranquilo, con música suave de fondo, es por el contrario lo que debes buscar.
Una buena idea es reunirse en algún lugar que represente sus intereses en común. ¿ambos son amantes de la buena lectura? ¿Por qué no van a un café literario a escuchar –y debatir- lecturas de poesía? Y si a los dos les encantan los animales, una caminata por el zoológico puede ser la cita ideal. Lo importante es tener la posibilidad de conocerse y así saber si ésta será tan sólo una cita… o la primera de muchas.