
Para el amor, ¿importa la edad?
La edad de él, la edad de ella
Tradicionalmente, y aún en la actualidad, las relaciones más frecuentes se dan entre personas de la misma edad, o con una separación de unos pocos años. Sin embargo, siempre existieron parejas separadas por varios años y hasta por décadas. Y, sin hacer apología del machismo, lo cierto es que estamos mucho más habituados a encontrar parejas donde el mayor es el hombre, y ella es varios años más joven: ocurre en el mundo del espectáculo y de la política. Y son menos quienes se escandalizan que cuando sucede lo contrario: una mujer madura que está saliendo con un hombre mucho más joven suele levantar polvareda.
Por fortuna, las personas de a poco están dejando esfumarse los viejos prejuicios, y así parejas como la de Ashton Kutcher y Demi Moore (en la que ella es quince años mayor que él) se atreven a mostrarse sin miedo y a ser felices el uno con el otro. ¿Por qué no habrían de hacerlo?
¿Compartir la edad o el proyecto de vida?
La principal dificultad cuando de diferencias de edad en la pareja se trata, es la de que los dos estén atravesando etapas muy diferentes de la vida. Un hombre de cincuenta que ya tiene hijos adultos de su primer matrimonio, tal vez no esté dispuesto a volver a vivir la paternidad junto a su pareja de veinticinco. Una mujer que ya dejó atrás los cuarenta puede no estar interesada en moverse por el ambiente de la noche junto a su novio de veinte. Pero también es posible coincidir en intereses, a pesar de la diferencia de edad.
Por ello, tal vez lo más importante no es prestarle atención a la edad, a fin de cuentas, sino a que con nuestra pareja tengamos un proyecto en común. Si ambos miembros de la pareja comparten sus ilusiones de comprar una casa, viajar por el mundo, tener un hijo o simplemente acompañarse durante un tiempo y pasarlo lo mejor posible estando juntos, nadie debería impedírselo.