Estás en pareja desde hace mucho tiempo. Ambos se sienten cómodos el uno con el otro, ya no temen afrontar retos tales como la convivencia o poner las finanzas en común. Fantaseas desde hace rato con formar una familia y has vivido suficientes experiencias junto a tu pareja como para darte cuenta de que no hay otra persona con la que quieras compartir el resto de su vida.
