Has pasado una noche inolvidable junto a aquel hombre que acabas de conocer. Una cena romántica a la luz de las velas, una caminata por la playa bajo la luna, una conversación distendida con la cual te has sentido cómoda y uno de los mejores besos que hayas recibido en tu vida. Ahora estás a punto de dar por concluida la velada, cuando te das cuenta de que no quieres que se termine. En este caso, ¿has de aceptar el sexo en la primera cita?