
Foto. http://www.letraslibres.com
El Tokio de los sesenta en Tokio Blues
Tokio Blues (cuyo título original es Norwegian Wood, como la canción de los Beatles) es la historia de Toru Watanabe, un hombre de treinta y siete años que en un aeropuerto escucha la mítica melodía y se encuentra de pronto transportado a su adolescencia, al agitado Tokio de la década del sesenta. La novela destaca los rasgos esenciales de la vida juvenil de aquellos años y la progresiva occidentalización que viven los jóvenes japoneses. Tal vez por ello nos resulte tan sencillo identificarnos con los personajes de Murakami.
El joven Watanabe vive allí sus años de escolaridad, el ingreso al mundo del trabajo (vendiendo discos), sus primeras incursiones en el alcohol, en la noche y en el sexo, y su descubrimiento del amor. Que, tratándose de una novela de Murakami, no puede venir sin una dosis de sufrimiento aparejada.
Tokio Blues: amor pasado y amor futuro
Watanabe inicia una relación con la misteriosa Naoko, una joven melancólica e inestable, quien hubiera sido en su momento la novia de su difunto mejor amigo. Ambos se pasean por las calles de la ciudad y se van conociendo el uno al otro. Watanabe siente nacer un cálido sentimiento en su interior, que deja paso al vacío cuando Naoko desaparece de su vida abruptamente. Internada en un centro de reposo para la salud mental, Watanabe sólo puede tener con ella contactos esporádicos.
Mientras tanto, conoce a Midori, una joven que representa un futuro distinto para él. Es una chica independiente, resuelta y con mucha personalidad, que se enamora de él aunque Watanabe no parece darse cuenta. Indeciso entre las dos caras del amor, Watanabe se debate entre seguir adelante o permanecer ensimismado en sus recuerdos y ensoñaciones. Pero algunos hechos escapan a su control, y Watanabe parece perdido mientras intenta hallar el lugar en el mundo que le corresponde.
Tokio Blues es una novela imperdible, divertida y conmovedora al mismo tiempo. La búsqueda del amor como un paso más en el crecimiento y en el descubrirse a uno mismo en un mundo difícil.